Método y filosofía
Vas a aprender una práctica sincera, metódica y de calidad.


«Más vale un gramo de práctica que una tonelada de teoría»


Para mí, el yoga no es una serie de posturas que se hacen durante una hora y se dejan en la esterilla.
Es una práctica para entender mejor el cuerpo, respirar con más conciencia y encontrar una forma más estable de estar en la vida.
Trabajo desde la tradición del yoga, pero también desde una mirada actual: anatomía, biomecánica, respiración, movimiento consciente y respeto por los límites de cada persona.
No se trata de forzar. Se trata de practicar de una forma sincera, metódica y útil para tu cuerpo y tu mente.
Mi forma de entender el yoga
Desde mi primer encuentro con el yoga sentí que había algo más que una práctica física.
Con el tiempo comprendí que no era solo una rutina agradable, sino una disciplina profunda: una forma de trabajar el cuerpo, la respiración y la mente para vivir con más equilibrio.
Por eso no enseño yoga como una colección de posturas bonitas.
Para mí, practicar yoga significa aprender a escuchar el cuerpo, respirar con más conciencia y construir una relación más sincera contigo mismo.
Mi enseñanza nace del Hatha Yoga y del respeto por la tradición, pero también incorpora una mirada actual sobre el cuerpo: anatomía, biomecánica, salud, movimiento y adaptación.
No se trata de forzar.
No se trata de llegar a una postura perfecta.
Se trata de practicar de forma metódica, segura y honesta.
Cada alumno llega con un cuerpo, una historia y un momento distinto. Mi trabajo es acompañar esa realidad, cuidar los límites individuales y ayudarte a construir una práctica que tenga sentido para ti.
El objetivo, dicho de forma sencilla, es este:
un cuerpo más sano, una respiración más consciente y una mente más equilibrada.
Normas e información para la práctica
Un espacio cuidado para practicar mejor
La práctica de yoga es un momento personal.
Muchas personas llegan a la sala unos minutos antes para respirar, relajarse, meditar o simplemente dejar atrás el ritmo del día. Por eso, en PrácticaMente Yoga cuidamos el ambiente antes, durante y después de cada clase.
No se trata de imponer normas por rigidez.
Se trata de crear entre todos un espacio tranquilo, respetuoso y favorable para que la práctica pueda desarrollarse bien.
Antes de la clase
Te recomendamos llegar con unos minutos de antelación para poder entrar con calma, colocar tu esterilla y prepararte sin prisa.
La escuela abre 15 minutos antes del inicio de la clase.
Si necesitas comentar algo con otro alumno antes de empezar, procura hacerlo en voz baja. Y si la conversación puede esperar, mejor dejarla para después de la práctica o hacerla fuera de la sala.
Si llegas tarde
Si algún día no puedes llegar puntual, puedes participar igualmente.
Solo te pedimos que entres en la sala después de que hayamos acabado de cantar el OM, para no interrumpir ese primer momento de concentración y conexión con la práctica.
Durante la práctica
Este es un espacio para observar, respirar y escuchar el cuerpo.
Si tienes alguna lesión, molestia, limitación o situación que convenga tener en cuenta, coméntamelo antes de empezar. Así podré orientarte mejor y adaptar la práctica si es necesario.
Al terminar
Si utilizas una esterilla de la escuela, por favor límpiala al finalizar con el producto desinfectante disponible.
Es una forma sencilla de cuidar el material, el espacio y a las personas que practicarán después.
Gracias por cuidar el espacio
Agradezco tu colaboración y tu respeto por la práctica de los demás.
Si tienes cualquier duda, necesitas comentar algo o crees que hay algo importante que deba saber antes de la clase, dímelo con confianza.
Feliz práctica.
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Cuéntame en qué momento estás
No necesitas saber qué clase elegir ni tener experiencia previa.
Si tienes dudas o simplemente quieres saber si esta práctica es para ti, ponte en contacto conmigo.
Te orientaré antes de empezar.
